Liturgia indicada para la fiesta de Santa María de Magdala, Apóstol
de los Apóstoles
Esta ceremonia puede utilizarse al
amanecer o durante las vísperas del día 22 de julio. Recomendamos
también incorporar partes de ella a la liturgia eucarística del
sábado durante la homilía, la oración de los fieles y el momento
de reflexión después de la comunión.
Canto inicial (un himno adecuado,
seleccionado por el coordinador de la liturgia)
Saludo
LÍDER: En el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo, o bien En el nombre de Dios, fuente
de todo lo creado, de la Palabra Eterna, y del Espíritu Santo.
TODOS: Amén.
LÍDER: La gracia y la paz de
Jesús, nuestro Cristo resucitado, esté con todos vosotros.
TODOS: Y con tu espíritu.
LÍDER: Saludémonos unos a otros
en la paz de Cristo Resucitado. (Se intercambia el saludo de la
paz).
LÍDER: Oremos. Dios, fuente
de toda sabiduría y compasión, que así como llamaste a María de
Magdala nos has llamado a cada uno de nosotros, desde nuestro Bautismo,
para ser discípulos y discípulas en tu Reino. Danos el valor de
escuchar tu llamada y la fortaleza para seguir tu camino. Enséñanos
a cada uno de nosotros, de acuerdo con las condiciones de cada uno,
cómo seguir fielmente el Evangelio de Jesucristo. En el nombre de
Jesús nuestro Señor.
TODOS : Amén.
Liturgia de la Palabra
PROCLAMACIÓN DEL EVANGELIO: Se
cantará un ALELUYA conocido.
EVANGELIO: Juan 20:1-18; (O
bien Lucas 24:1-12, o cualquiera de los relatos de la resurrección)
Reflexión sobre el Evangelio: (Esta
fiesta es especialmente apropiada para que sea una mujer quien realice
la predicación)
Antífona/Oraciones de los fieles
Grupo 1: Jesús curó a Santa
María de Magdala de una enfermedad muy seria y ella lo siguió, apoyando
su misión con todos los recursos a su alcance.
Grupo 2: Gracias, Señor Jesucristo,
por todas las formas de curación que nos ofreces. Abre nuestros
corazones para que puedan recibir la gracia de tus poderes curativos
y permítenos que, como Santa María de Magdala, pongamos todo lo
que tenemos a tu servicio.
Grupo 1: Santa María de Magdala
viajó con Jesús y sus otros discípulos como parte de una pequeña
comunidad, mientras aprendían a conocer el nuevo Reino de Justicia
y Amor de Dios.
Grupo 2: Dios de toda Sabiduría,
guíanos hacia esa comunidad de fe en la cual todos podamos también
aprender y crecer espiritualmente.
Grupo 1: María y los otros hombres
y mujeres que seguían a Jesús perseveraron con Él, aún cuando era
perseguido por sus propios líderes religiosos y las autoridades
del gobierno.
Grupo 2: Dios de toda Fortaleza,
ayúdanos a permanecer fieles a la verdad y al amor curativo de Jesús,
especialmente cuando sufrimos persecución en nombre de la justicia.
Grupo 1: Santa María de Magdala
permaneció al lado de Jesús a través de su escalofriante sufrimiento,
su brutal muerte y su entierro anónimo.
Grupo 2: Oh Dios, que nos acompañas
en nuestros sufrimientos, danos la fortaleza de acompañar a los
que amamos, especialmente cuando están enfermos o en trance de muerte.
Permítenos mantenernos atentos a aquellos completamente abandonados,
a veces hasta por sus familias y sus amigos.
Grupo 1: Santa María de Magdala,
Juana y las otras mujeres fueron llamadas por Dios a ser las primeras
testigos de la Resurrección.
Grupo 2: Espíritu de Sabiduría,
ayúdanos a reconocer y aceptar nuestra llamado a ser testigos de
Tu poder para vencer a la muerte.
Grupo 1: Cuando Jesús llamó
a Santa María de Magdala por su nombre, ella lo reconoció.
Grupo 2: Oh Salvador nuestro,
danos oídos para escuchar y ojos para ver en lo más profundo de
nuestro ser cuando nos llamas por nuestro nombre.
Grupo 1: Jesús envió a María,
a Salomé y a las otras mujeres discípulas a proclamar la Buena Nueva
ante los Apóstoles, aun cuando ellos no les creyeron.
Grupo 2: Maestro, enséñanos
cómo proclamar el milagro de tu Amor Resucitado en este mundo tan
falto de fe.
Grupo 1: Por su testimonio y
su fidelidad, Santa María de Magdala es conocida como El Apóstol
de los Apóstoles.
Grupo 2: Ayúdanos, oh Dios de
los Justos, a aceptar nuestra llamada apostólica para "ir y decirle
a los hermanos y hermanas" que el poder de curación de Jesús sana
todas las heridas, algún aquellas producidas por estructuras excluyentes.
Grupo 1: Las mujeres fueron
fieles discípulas de Jesús y actuaron como importantes líderes en
las primeras comunidades de la Iglesia.
Grupo 2: Ayúdanos, Señor que
incluyes a todos en tu Ser, a reivindicar nuestra llamada bautismal
al liderazgo.
Grupo 1: Las mujeres de hoy
en día están llamadas al apostolado y al liderazgo en nuestra Iglesia
y en nuestras comunidades de Fe.
Grupo 2: Espíritu Revivificador,
ayuda a nuestra Iglesia a acoger calurosamente a las mujeres líderes
que nos envías cada día.
Rito del Envío
(ejecutar música instrumental tranquila,
de ser posible la misma melodía que se utilizará en la canción final)
LÍDER: Oremos. (De pie.) Dios
del amor y la bondad, así como llamaste a María de Magdala, también
nos has llamado a nosotros desde nuestro bautismo a proclamar la
Buena Nueva. Te respondemos como personas que frecuentemente se
sienten temerosas de nuestro deseo de aceptar un compromiso tan
exigente. Guíanos para que estemos más cerca de Ti y de cada uno
de los creyentes. Fortalécenos en nuestras vocaciones bautismales.
Incorpóranos al Reino de Dios, y séllanos con el Espíritu Prometido.
Te lo pedimos en nombre de Jesucristo, nuestro Maestro y nuestro
Señor.
TODOS: Amén
(Todos son invitados a adelantarse
para la imposición de manos y la bendición con el agua de la fuente
bautismal. A medida que cada persona se adelanta para la imposición
de manos, debe volverse, sumergir sus manos en el agua e imponerlas
en la cabeza de la persona detrás suyo. Puede luego regresar a su
asiento hasta que todos los que desean hacerlo se hayan adelantado.
Si hay demasiada gente, el oficiante puede imponer sus manos sobre
las cabezas de los que ocupen la primera fila de asientos. Estos
a su vez se vuelven hacia los que están sentados detrás e imponen
sus manos sobre ellos, y así sucesivamente, hasta que la acción
se haya extendido a través de todos los asistentes.)
LÍDER: (y a continuación, cada
persona, en orden): (Nombre), tú has sido llamado por Dios. Ve y
proclama ante todo el mundo "¡He visto al Señor!".
Bendición y despedida (de pie)
(Debout)
LÍDER: Estimados amigos, estamos
preparados para volver al mundo, renovados para ser discípulos y
discípulas del Reino de Dios. El Dios que quiere recrearnos. Cristo
continúa siendo nuestro Camino, nuestra Verdad y nuestra Vida. El
Espíritu será nuestra guía y nuestra inspiración. Que María de Magdala
sea nuestro modelo de valor y de servicio fiel al Evangelio. Por
su ejemplo, roguemos para que podamos deleitarnos con la presencia
de Jesús y proclamar con alegría: "¡He visto al Señor!"
La bendición de Dios recaiga sobre
todos nosotros, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu
Santo, o bien
La bendición de Dios recaiga sobre todos
nosotros, en el nombre de Dios, fuente de todo lo creado, de la
Palabra Eterna, y del Espíritu Santo.
TODOS: Amén.
LÍDER: Podemos ir en paz para
ser signos de esperanza y proclamar la Buena Nueva.
TODOS: Demos gracias a Dios.
Canto final: (un himno adecuado,
seleccionado por el coordinador de la liturgia)
Liturgia de oración creada por Patricia
Dailey, Ministro Pastoral de Fresno, CA; Laurel Jurecki, Ministro
Pastoral de Cleveland, OH; y Christine Schenk, Hermana de la Comunidad
de St. Joseph y Directora de FutureChurch. (Los himnos de apertura
y de cierre puede intercambiarse según la opinión de los coordinadores
de la liturgia de oración)
(Las celebraciones de María de Magdala
son una ramificación del Proyecto de Liderazgo de las Mujeres en
la Iglesia desarrollado por FutureChurch en asociación con
Call to Action.)
|